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Comer bien no es solo “hacer dieta”: también es cuidarte desde morro 🥗⚡

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Tomarte un refresco de vez en cuando no tiene nada de malo. El problema empieza cuando el cuerpo se acostumbra a vivir entre azúcar, comida ultra procesada y cero frutas o verduras. Y sí, eso ya está pasando con muchísimas niñas, niños y adolescentes en México.

Por eso, la Secretaría de Salud de Guanajuato está reforzando programas para promover una alimentación más sana entre menores de 19 años, buscando que las nuevas generaciones crezcan con más energía, mejor salud y hábitos que realmente les sirvan para el futuro.

De acuerdo con datos compartidos por el secretario de salud, Gabriel Cortés Alcalá, la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua reveló cifras que sí ponen a pensar. Entre niñas y niños menores de 5 años, el sobrepeso y la obesidad ya alcanzan el 8.1%. En escolares de 5 a 11 años, el porcentaje sube hasta el 33.1%, mientras que en adolescentes de 12 a 19 años llega al 35.9%.

Y aquí viene una de las partes más fuertes: casi todas y todos consumen bebidas azucaradas de forma habitual. Literal, más del 90% de adolescentes reportó tomar refrescos o bebidas similares constantemente, mientras que el consumo de frutas y verduras sigue siendo mucho más bajo.

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La neta, comer bien no debería verse como castigo ni como una moda fitness de TikTok. Tener buena nutrición importa a cualquier edad. No se trata solo de “verse bien”, sino de dormir mejor, tener más concentración en clases, rendir en el deporte, sentirse con más ánimo e incluso cuidar la salud mental.

Porque sí: el cuerpo y el cerebro funcionan diferente cuando reciben nutrientes reales.

A veces se piensa que los problemas de alimentación aparecen hasta que eres adulto, pero muchos hábitos se forman desde la infancia. Si desde pequeño todo gira alrededor de comida rápida, refresco y snacks ultra procesados, el cuerpo termina pagando factura más adelante con enfermedades como diabetes, hipertensión o problemas cardiovasculares.

Por eso también es importante aprender algo básico pero poderoso: comer sano no significa dejar de disfrutar la comida. Significa encontrar equilibrio. Puedes seguir disfrutando unos tacos, una pizza o unas papas, pero también darle espacio a cosas que sí nutren tu cuerpo: agua natural, fruta, proteína, verduras y comidas preparadas con más conciencia.

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La Secretaría de Salud explicó que programas como “Mi Escuela con Salud Alimentaria” buscan justamente eso: crear entornos más saludables desde las escuelas y trabajar con madres, padres y personas cuidadoras para mejorar los hábitos alimenticios desde casa.

Además, Guanajuato ha fortalecido la atención nutricional con especialistas y estrategias preventivas que buscan reducir los índices de obesidad infantil y adolescente antes de que se conviertan en problemas más graves.

Y aunque muchas veces el tema de la nutrición puede sonar aburrido o súper técnico, la realidad es mucho más simple: cuidar lo que comes también es una forma de cuidarte a ti. Tu energía, tu mente, tu autoestima y hasta tus metas dependen más de tu salud de lo que imaginas.

Porque el verdadero glow up no empieza con filtros. Empieza con hábitos que sí te hacen sentir bien todos los días. 💥

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