Loading...
Skip to Content

JUVENTUD INFORMADA

Tenemos mucho qué decir y qué contarte

No fueron solo Josefa y Leona: las otras mujeres de la Independencia

  • portada
  • image
  • image
  • image

Si te pedimos cinco nombres de hombres de la Independencia de México, probablemente aparezcan rápido. ¿Y cinco mujeres? Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario… y después puede comenzar el silencio. No es porque ellas no estuvieran ahí: mujeres de distintos orígenes participaron como conspiradoras, espías, mensajeras, financiadoras, proveedoras, enfermeras y combatientes. A muchas simplemente las fuimos dejando fuera de la historia que contamos.

Intenta nombrar cinco

Hidalgo. Morelos. Allende. Guerrero. Aldama.

Ahora mujeres.

Josefa Ortiz de Domínguez. Leona Vicario.

Quizá Gertrudis Bocanegra.

Y probablemente tengamos que pensarlo un poco más.

La diferencia resulta extraña cuando conocemos lo que ocurrió durante los once años que duró la lucha por la Independencia.

No hubo únicamente mujeres observando cómo los hombres se iban a la guerra. Ellas también estaban haciendo la guerra, aunque de maneras muy diferentes.

Josefa y Leona sí están ahí… pero no estuvieron solas

Josefa Ortiz de Domínguez ocupa un lugar indiscutible en la historia por su participación en la conspiración de Querétaro y por haber contribuido a alertar a los insurgentes cuando el movimiento había sido descubierto.

Leona Vicario hizo mucho más que acompañar a Andrés Quintana Roo. Formó parte de redes insurgentes, proporcionó información y recursos y sufrió persecución y confiscación de bienes por su participación política. El INEHRM documenta además cómo años después defendió públicamente sus propias motivaciones cuando se intentó atribuir su participación únicamente al amor por Quintana Roo.

Pero detenernos en ellas dos produce otra injusticia.

Porque hubo muchas más.

image

Espiar, llevar mensajes… y tomar las armas

Gertrudis Bocanegra colaboró con la insurgencia en Michoacán y participó en redes de comunicación; fue capturada y fusilada en 1817.

Mariana Rodríguez del Toro conspiró contra el gobierno virreinal después de conocer la captura de Hidalgo y otros dirigentes insurgentes.

Luisa Martínez de García Rojas colaboró con los insurgentes proporcionando alimentos, recursos e información; fue perseguida repetidamente por las autoridades realistas y finalmente ejecutada.

También aparecen mujeres como Manuela Herrera, quien colaboró con las fuerzas de Morelos, o Petra Teruel, vinculada al apoyo de prisioneros insurgentes. La documentación histórica permite encontrar mujeres transportando mensajes, consiguiendo armas y recursos, curando heridos, proporcionando refugio y participando directamente en acciones insurgentes.

Y aquí comienza la parte que pocas veces aparece en las ceremonias del 16 de septiembre.

También había cocineras, tejedoras y trabajadoras

No todas pertenecían a familias con dinero ni podían escribir cartas que dos siglos después terminarían conservadas en un archivo.

Investigaciones sobre la participación femenina muestran la presencia de mujeres de distintos sectores sociales y étnicos. Entre quienes participaron o estuvieron relacionadas con la insurgencia aparecen hilanderas, tejedoras, vendedoras, cocineras, trabajadoras, campesinas y mujeres de los sectores populares.

Algunas siguieron a los ejércitos porque sus familias estaban allí. Otras transportaron comida, prepararon alimentos, llevaron información o auxiliaron a los combatientes.

Y algunas pagaron por ello.

Las autoridades realistas encarcelaron y procesaron mujeres por colaborar con la insurgencia. Hubo confiscaciones de propiedades, condenas y ejecuciones.

Entonces surge una pregunta inevitable:

si fueron tantas, ¿por qué conocemos a tan pocas?

image

Las que casi desaparecieron de la historia

Hay una razón bastante sencilla: durante mucho tiempo la historia se escribió alrededor de grandes personajes, batallas y dirigentes políticos.

Y eso dejó mucho menos espacio para quienes participaron desde posiciones aparentemente secundarias, especialmente integrantes de sectores populares.

Por eso conocemos con detalle a algunas mujeres y de otras apenas quedaron nombres dispersos en expedientes, juicios y documentos.

Pero esos nombres existen.

Josefa Ortiz de Domínguez. Leona Vicario. Gertrudis Bocanegra. Mariana Rodríguez del Toro. Luisa Martínez de García Rojas. Manuela Herrera. Petra Teruel. María Tomasa Esteves y Salas. María Luisa Martínez de García Rojas. Antonia Nava de Catalán. María Fermina Rivera. María Ignacia Rodríguez de Velasco. Altagracia Mercado.

Y detrás de ellas hubo muchísimas otras cuyos nombres quizá nunca conoceremos.

image

Mujeres indígenas y mestizas. Mujeres con recursos y mujeres pobres. Mensajeras. Espías. Cocineras. Enfermeras. Proveedoras. Combatientes. Madres que siguieron a sus familias durante la guerra y mujeres que decidieron involucrarse directamente en la causa insurgente.

No necesitamos convertirlas a todas en estatuas.

Pero tampoco seguir imaginando una Independencia protagonizada exclusivamente por hombres.

Este 16 de septiembre quizá baste con hacer algo mucho más sencillo:

cuando imaginemos aquella lucha, junto a Hidalgo, Morelos, Allende y Guerrero, hagamos un poco más grande la escena.

Porque ellas no estaban esperando en casa a que los hombres hicieran la Independencia.

También estaban haciendo la Independencia.

Comentarios( 0 )

    Sé el primero en dejarnos un comentario

Deja un comentario