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¿Para exportar necesitas llenar un tráiler? No necesariamente

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Tienes producto, encontraste un posible cliente en Estados Unidos y estás listo para enviar. Hay un pequeño problema: tu mercancía ocupa unas cuantas tarimas y contratar un camión completo puede comerse buena parte del negocio. ¿La solución? Que tu carga viaje acompañada.

Imagina que necesitas mandar tres tarimas de zapatos a Estados Unidos.

Otra empresa de Guanajuato quiere enviar cinturones.

Una tercera tiene cajas con artículos de piel.

Ninguna tiene mercancía suficiente para llenar un camión completo. Pero sus productos podrían compartir el mismo viaje.

Eso, explicado de manera sencilla, es una exportación consolidada.

Y es precisamente el esquema que COFOCE está impulsando para MiPyMEs guanajuatenses de los sectores Moda-Vestir y Calzado que ya realizan —o tienen posibilidades de realizar— envíos hacia Estados Unidos.

¿Compartir un camión con otra empresa?

Básicamente, sí.

En lugar de que una empresa pague por utilizar una unidad completa aunque solamente necesite una parte del espacio, diferentes cargas pueden agruparse en una misma operación logística.

Así se aprovecha mejor la capacidad disponible y el costo del transporte puede distribuirse.

Pero tampoco significa que simplemente puedas llegar con tus cajas y preguntar:

“¿Quién va para Estados Unidos?”

Para consolidar mercancías, las operaciones tienen que ser compatibles.

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No todas las cargas pueden viajar juntas

Antes de incorporar una empresa al esquema, es necesario saber qué quiere enviar y cómo realiza sus exportaciones.

Entre otras cosas, se revisan el destino, la frecuencia de los envíos, la aduana por la que cruza la mercancía, el número de tarimas, sus dimensiones y peso, el tipo de producto, así como su empaque y embalaje.

Con esa información pueden buscarse otras empresas con necesidades compatibles.

Como referencia, el esquema contempla tarimas estándar con pesos aproximados de 300 a 500 kilogramos, aunque cada operación debe analizarse individualmente.

En algunos casos también puede contemplarse la recolección de la mercancía desde las instalaciones de la empresa o su entrega en la bodega del aliado logístico.

¿Por qué puede importar esto para una empresa pequeña?

Porque vender en otro país no termina cuando alguien decide comprarte.

Todavía tienes que conseguir que el producto llegue hasta él.

Y ahí aparece una palabra fundamental en el comercio internacional:

logística.

Transportar mercancías, preparar documentación, cruzar aduanas, cumplir requisitos, contratar servicios y entregar el producto también cuesta.

Para una empresa grande que mueve enormes volúmenes, llenar un camión puede formar parte de su operación habitual.

Para una pequeña empresa que apenas comienza a exportar, quizá no.

Y entonces el tamaño del envío puede convertirse en un obstáculo.

La carga consolidada intenta resolver precisamente esa parte del problema.

Compartir transporte tampoco hace automática una exportación

Hay algo importante.

Que exista la posibilidad de compartir un camión no significa que cualquier producto ya esté listo para venderse en Estados Unidos.

Una empresa todavía necesita revisar requisitos comerciales, aduaneros, fiscales y logísticos relacionados con su mercancía y su mercado de destino.

Tampoco significa que consolidar siempre será la opción más conveniente.

Dependerá del volumen, destino, frecuencia, características del producto y costos de cada operación.

Por eso COFOCE señala que primero realiza un diagnóstico para determinar si la empresa puede integrarse al esquema.

Exportar no siempre significa empezar en grande

Quizá cuando pensamos en exportaciones imaginamos enormes fábricas cargando decenas de camiones destinados a cruzar la frontera.

Pero una empresa pequeña puede comenzar de otra manera.

Con algunas tarimas.

Con un cliente.

Con envíos periódicos.

Y, en determinados casos, compartiendo espacio con otras empresas que van hacia un destino compatible.

La idea resulta bastante sencilla cuando dejamos de hablar en lenguaje de comercio exterior:

si no necesitas todo el camión, quizá no tengas que pagar por todo el camión.

Y para una MiPyME que intenta colocar sus productos fuera de México, entender esa diferencia puede ser parte de algo mucho más grande:

descubrir que exportar no necesariamente empieza siendo grande.

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