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JUVENTUD INFORMADA

Tenemos mucho qué decir y qué contarte

No todo se arregla echándole ganas

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Más de 800 jóvenes participaron en las Jornadas de Salud Mental realizadas en cinco municipios de Guanajuato. Entre estrés, sueño, pantallas y emociones difíciles de expresar, la conversación dejó una pregunta importante: ¿sabemos a quién acudir cuando necesitamos ayuda?

Dormiste cinco horas.

Tienes pendientes que no terminan.

Revisas el celular antes de levantarte y otra vez cuando intentas dormir.

Alguien te pregunta cómo estás.

“Bien”, respondes.

Aunque quizá no tanto.

No significa necesariamente que tengas un problema de salud mental. Pero sí muestra lo fácil que puede ser acostumbrarnos al cansancio, al estrés o a guardar lo que sentimos.

Y entonces aparece esa recomendación que todos hemos escuchado alguna vez:

“Échale ganas”.

El problema es que, a veces, las ganas no son suficientes.

Hablar ayuda, pero ¿con quién?

Esa pregunta estuvo presente en las Jornadas de Salud Mental organizadas por Juventudes Guanajuato, que concluyeron este 8 de octubre en la Universidad Tecnológica de León (UTL).

El recorrido comenzó el 25 de agosto en San Felipe y continuó por Tierra Blanca, Uriangato y Apaseo el Grande, antes de llegar a León.

En total, más de 800 jóvenes participaron en conferencias, talleres y actividades relacionadas con su bienestar emocional.

Uno de los objetivos fue acercar información y espacios de escucha a los lugares donde estudian y conviven las juventudes.

Porque reconocer que algo no anda bien es importante.

Pero saber qué hacer después también lo es.

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Dormir mal, vivir estresado y no soltar el celular

Las actividades abordaron situaciones que probablemente te resulten familiares.

El manejo del estrés fue una de ellas.

También la higiene del sueño, es decir, los hábitos que ayudan a descansar mejor, y el uso responsable de pantallas y dispositivos electrónicos.

Y aunque son asuntos diferentes, pueden relacionarse.

Por ejemplo, pasar demasiado tiempo conectado antes de dormir puede dificultar el descanso. Dormir poco, a su vez, puede afectar la concentración y la manera en que enfrentamos las exigencias del día.

Eso no significa que el celular sea culpable de todo ni que una mala noche implique un trastorno.

Significa que nuestros hábitos también forman parte de cómo nos sentimos.

A los hombres también les toca hablar

Durante el cierre de las jornadas, Alexis Sifuentes, director de Impulso al Liderazgo de las Juventudes, dirigió un mensaje especialmente a los hombres jóvenes.

Pidió no acostumbrarse a guardar silencio sobre lo que sienten.

Y es un tema que merece atención.

Todavía existen ideas que presentan la tristeza, el miedo o la necesidad de apoyo como señales de debilidad, particularmente entre los hombres.

Pero expresar una emoción no te hace menos capaz.

Tampoco significa que debas contarle tu vida a todo el mundo.

A veces el primer paso es mucho más sencillo: reconocer lo que estás sintiendo y hablarlo con alguien de confianza.

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Pedir ayuda también necesita una puerta de entrada

Durante las jornadas participó el Centro de Orientación y Escucha de Juventudes (COEJ), un espacio del Instituto de las Juventudes de Guanajuato que ofrece orientación y acompañamiento.

La intención fue que los asistentes no solamente escucharan recomendaciones, sino que conocieran opciones para buscar apoyo cuando lo necesitaran.

Además, las actividades incluyeron ferias de salud con servicios como pruebas de VIH y glucosa, toma de presión arterial, vacunación y atención dental.

La salud física y la emocional no son lo mismo, pero ambas merecen atención.

En el cierre, Cecilia Lomelí Alonso, representante de la titular del Instituto de las Juventudes, también invitó a acercarse a espacios como la Red Juventudes y el COEJ.

La conversación no termina en una conferencia

Que más de 800 jóvenes hayan participado en estas actividades es un dato relevante.

Pero hay otra pregunta que vale la pena hacer:

¿Qué sucede cuando termina la jornada y alguien vuelve a sentirse mal?

Ahí es donde importa que los espacios de orientación sean conocidos, accesibles y tengan continuidad.

Una conferencia puede ayudarte a identificar algo que estás viviendo.

Un taller puede darte herramientas.

Y una conversación puede animarte a pedir apoyo.

Pero algunas situaciones necesitan atención profesional y seguimiento, no solamente una charla motivacional.

El recorrido terminó en León, cerca del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora el 10 de octubre.

Y quizá una de las ideas más importantes que dejó es bastante sencilla:

No necesitas esperar a que todo se vuelva insoportable para hablar de lo que te pasa.

Porque cuidarte no siempre significa poder con todo. A veces significa reconocer cuándo necesitas compañía para hacerlo.

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¿Dónde buscar apoyo?

Centro de Orientación y Escucha de Juventudes (COEJ)

Orientación para jóvenes de Guanajuato. Puedes consultar sus servicios y mecanismos de atención a través de Juventudes Guanajuato.

Línea de la Vida: 800 911 2000

Orientación y apoyo en salud mental en México, las 24 horas.

Emergencias: 911

Ante una situación de peligro inmediato.

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